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Un Pequeño Discurso sobre la Inmutabilidad de las Leyes Naturales

Contemplate the immutability of natural laws, divine order, cycles of experience, and the rules through which reality is structured.

Contemplate the immutability of natural laws, divine order, cycles of experience, and the rules through which reality is structured.

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“Cielo sobre mí. Tierra debajo de mí. Fuego dentro de mí” 1 Se puede considerar que cuando la conciencia se manifestó por primera vez, era el punto en el espacio-tiempo en el que la Fuente Divina estaba contemplando su próxima experiencia, considerando que cada ciclo divino prepara el escenario y las fuerzas cósmicas para el siguiente drama cósmico. Así como las personas crean metas y experiencias para ser vividas en sus vidas, y como dice el refrán “como es arriba es abajo”, así también la Fuente Divina planea las próximas metas y experiencias que quiere ver ante Él. En ese mismo espíritu, así como cada meta determina las reglas impuestas al ser para comunicar y garantizar el logro de esas metas y experiencias planeadas, así la Fuente Divina se embarca en la búsqueda de dar dirección y comunicar al cosmos de Su voluntad para garantizar los resultados deseados. Reconocemos esas direcciones como Leyes Naturales. 1 De las citas diarias de la Rosa Croix ¿Pueden cambiarse esas Leyes? Por supuesto, la respuesta corta es No. Las leyes naturales forman parte del tejido mismo de la creación y, por tanto, son inseparables de ella. Desde los seres más altos de la creación hasta los más bajos, las leyes naturales siguen siendo las mismas; aunque pueden manifestarse de forma diferente según el plano de existencia. No obstante, compláceme un poco más por lo que voy a descubrir. Incluso podrías preguntarte de dónde salió mi “descaro” para pensar siquiera en una idea tan blasfema. Si te sirve de consuelo, no he sido yo quien ha cuestionado la legitimidad de las leyes naturales, sino que he sido un mero servidor a punto de responder a una pregunta que mi vulgar y mortal campesino se planteaba. Entonces mi conciencia se ha elevado hasta el punto de llegar a captar una realidad que va mucho más allá de mi comprensión. Ha sido un momento ¡aaah!, por decirlo de alguna manera. Esta realidad, una vez comprendida, hará que las leyes naturales sean mutables. ¡Anatema! - dije en silencio en las cámaras de mi mente. Luego, al cabo de un rato, mi mente volvió a ser receptiva. Lo que voy a transmitirte, querido lector, me llegó en un “abrir y cerrar de ojos”

Todo nuestro ser ha sido programado para comprender la realidad en el contexto de la inmanencia de la Fuente Divina. Por eso, una vez que ponemos nuestra atención y devoción en comprender la creación, la propia Inteligencia Divina se convierte en nuestra maestra; marcando así el inicio del viaje de reintegración del querido “Ermitaño”.

Sin embargo, lo Divino es también trascendencia. Aunque la Conciencia Divina es lo más alto de la creación, la Divinidad misma está mucho más allá de estas limitaciones.

Dicho esto, cuando la Divinidad decide convertirse en un ser Inmanente - de nuevo, la expresión trina de la conciencia emana inmediatamente, a saber;  Forma-Pensamiento;  Sentimiento o Fuerza de Voluntad;  y Sustancia.

A través de la Forma-Pensamiento, la Inteligencia Divina dirige su fuerza de voluntad, formando en su interior los nuevos objetivos y expresiones que desea. Estas ideas forman las ‘nuevas reglas del juego’, por así decirlo, y así se emanan las leyes naturales necesarias para dirigir, gobernar, moldear y transmitir a la creación la siguiente aventura. Nos convertimos -así, una vez más, en el centro de Su atención- literalmente y pasamos a formar parte del próximo drama cósmico.

“No tienes más derecho que hacer tu voluntad. Hazlo y ningún otro dirá que no.”2

Para el mundo puedes ser sólo un individuo, pero para mí, como individuo, tú eres el mundo. Somos uno y lo mismo. Escrito con amor. Paz Profunda.

2 El Libro de la Ley, Aleister Crowley, Un Mensaje al Maestro Therion, Liber II

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